El Plano Astral (II): Habitantes del plano astral

Saludos, amigos lectores. En este presente artículo continuamos hablando del plano astral; esta vez voy a dar una visión de las entidades que podemos encontrarnos allí. No me he parado mucho en la descripción de cada una porque entonces saldría un libro; a los lectores que estéis interesados en profundizar en la materia os recomiendo que vayáis a las referencias que se encuentran al final del artículo o si es una duda puntual la podéis dejar en un comentario. Voy a seguir el esquema que sigue Leadbeater en su libro para que resulte menos confuso, y dentro del apartado correspondiente iré añadiendo mis propias explicaciones y lo que yo he podido observar en el plano astral. Así pues, comenzamos:

Habitantes humanos del plano astral
Podemos clasificarlos como “vivos” o “muertos” en el mundo o plano físico, es decir, personas encarnadas que todavía poseen cuerpo físico o ya desencarnadas y por lo tanto residentes temporales en el plano astral. Tenemos las siguientes:
– El maestro y sus discípulos
Aquí se encuentran los estudiantes de ocultismo de cualquier parte del mundo pertenecientes a distintas escuelas de misterios, asociaciones, logias, etc. haciendo “prácticas” con sus respectivos maestros espirituales. En este caso para moverse a través de los subplanos se utiliza el cuerpo mental revestido de materia astral, porque ya se ha conseguido la habilidad de manejar sendos cuerpos y de transferir las lecciones correctamente de uno a otro.
– Personas desarrolladas psíquicamente (sin estar bajo la guía de un maestro)
Pueden ser individuos desarrollados espiritualmente o no, ya que una cosa no va de la mano de la otra (por ejemplo, las personas que nacen con facultades psíquicas). Dependiendo del empeño que le ponga en desarrollar su facultad o del estudio que le dedique, se desenvolverá astralmente con mayor o menor facilidad. No obstante, sin el consejo de un maestro es muy difícil no dejarse engañar por lo que perciben nuestros sentidos en este mundo, resultando que los recuerdos de la experiencia suelen estar bastante lejos de la realidad o se pierden en el olvido. Tampoco saben utilizar correctamente el cuerpo mental.
– Personas comunes
Dentro de este grupo se encuentra la inmensa mayoría de la humanidad durante las horas de sueño nocturno. El cuerpo astral de la gente “dormida” de conciencia flota más o menos conscientemente mientras el cuerpo físico reposa en su lecho. La corriente astral lo va trasladando, y durante su curso puede encontrarse con otros cuerpos astrales de parecida condición e interaccionar con ellos, lo que da lugar a los sueños que recordamos por la mañana.

-El mago negro y sus discípulos
En este caso tenemos lo mismo que en el primer grupo (mismo grado de desenvolvimiento en el plano astral), pero con objetivos opuestos. En el primer caso teníamos a los grupos que aplican su estudio y conocimiento al progreso de la humanidad, y en este a los magos que aplican sus fuerzas para conseguir fines egoístas.
Como ejemplo podemos citar a los dugpas del Tíbet, de la secta ninmapa o del casquete rojo, que aunque no son los únicos, entre sus abyectas hazañas se encuentra el haber apoyado la empresa de Hitler en su momento.
Habitantes humanos muertos
Entiéndase este calificativo para designar a los seres humanos que temporalmente carecen de cuerpo físico, pues cierto es que siempre estamos “vivos”, ya sea en un plano u otro. Y hay que decir que los que nosotros llamamos vulgarmente “muertos” están a menudo más vivos que nosotros. Tenemos los siguientes:
– Los Nirmânakâyas
Estos son seres muy excelsos que raramente se dejan ver por el astral, pero los menciono para dejar constancia de su existencia.

– Los discípulos en espera de reencarnar
Aún no son muy numerosos en el actual estado evolutivo de la humanidad, aún así su número va aumentando poco a poco. Estas son personas de pura conducta, altos pensamientos y fuerzas espirituales de extraordinaria intensidad. Se encuentran en el astral llevando a cabo tareas encomendadas por su maestro, mientras esperan el momento oportuno para encarnarse. Entretanto, continúan su proceso evolutivo, ahora sin el estorbo de la fatiga del cuerpo físico.
– Los seres humanos después de la muerte
Esta clase es mucho más numerosa que todas las que hemos visto hasta ahora. El carácter, la condición y el tiempo que pasan los individuos una vez desencarnados en el plano astral difiere notablemente entre unos y otros. No obstante, todos tenemos que consumir nuestros deseos siniestros en este plano. La densidad del cuerpo astral va disminuyendo a medida que sube de nivel, y únicamente se detiene cuando la densidad es la misma que la de la materia del subplano. Las fuerzas desintegradoras actúan sobre él destruyendo la materia de los planos inferiores, de modo que el “Ser”, la chispa divina o como queramos llamarlo, se va elevando cada vez más (a esto es a lo que se refieren muchas entidades en las sesiones espiritistas cuando dicen que están a punto de “elevarse”).
En la inmensa mayoría de los casos, la pérdida del cuerpo físico no altera el carácter moral e intelectual del individuo, y de aquí que entre los habitantes desencarnados del mundo astral haya la misma variedad de mentalidades y moralidades que observamos en el mundo físico.
– La sombra
La sombra es una entidad formada por el cuerpo astral que se está desintegrando, más una porción del cuerpo mental inferior o mente concreta. No siempre sucede que se mezclan los dos cuerpos, esto sólo acontece en el caso de que el difunto haya tenido una vida muy materialista y se haya entregado a sus más bajas pasiones y deseos. Como es muy difícil separar un deseo pasional del pensamiento en el mismo, una porción del cuerpo mental queda entretejida al cuerpo astral.
La sombra conserva las características y la memoria del individuo, pero es un reflejo de sus cualidades más inferiores, por lo que muchos la atribuirían a la aparición de la persona fallecida. Su duración varía según la cantidad de materia mental que contenga. Es susceptible de ser utilizada por magos negros para sus fines.

– El cascarón
Es el cuerpo astral en la última fase de desintegración, cuando ya no le queda ninguna partícula de materia mental. Carece por completo de inteligencia, pero puede ser animado por un médium y reproducir las muletillas e incluso la letra de la persona desencarnada.
Una variedad sería el cascarón vitalizado, que como su nombre indica se trata del cascarón animado por el artificial elemental que lo anima (los pensamientos que repetidamente y de un modo constante ocupan la mente de aquellos que los mantienen). También sirven de instrumento a la magia negra.
A propósito de los cascarones, hay que señalizar que en el aura astral de la humanidad se encuentran en grandes cantidades, los cuales,sin que el ser humano se dé cuenta, le succionan la energía psíquica y le hacen receptible a enfermedades físicas, a desequilibrios emocionales y a ilusiones y perturbaciones de carácter mental.
– Suicidas y víctimas de accidentes
En este caso nos encontramos con personas que no se han ido “mentalizando” sobre la proximidad de su muerte, por lo que en la mayoría de los casos no se han debilitado sus deseos por las cosas materiales y su cuerpo astral todavía está muy “cargado”. En el caso de los suicidas, incluso se pueden distinguir varios “grados”, pues hay gente que se quita la vida por ejemplo para eludir el castigo a un crimen que han cometido o los que lo llevan a cabo por sus circunstancias vitales.
En el caso de los individuos más apegados a la materia, se verán atraídos por la capa más cercana del astral a nuestro plano físico. Sin embargo, los que mueren de accidentes y han tenido durante su vida una noble y recta conducta, no tienen tendencia a este subplano, pasan el tiempo que tengan que permanecer allí “en feliz ignorancia y completo olvido, o en un estado de tranquila somnolencia henchida de rosados sueños”.
– Vampiros y lobos
Esta clase la tratamos ampliamente en el artículo “Tras la pista de los licántropos”. Decir que, como en todas las leyendas, hay un trasfondo de verdad. Mediante artes mágicas negras, un suicida puede eludir el paso por la octava esfera convirtiéndose en un vampiro. En el caso del hombre-lobo, también es necesario el conocimiento de la magia negra para proyectar el cuerpo astral, existiendo la posibilidad de que se apodere de él otra entidad astral y lo materialice en forma de animal salvaje. Ahora es casi imposible encontrarse con alguna de estas entidades cuando estamos explorando el astral, además de que su manifestación sólo es posible en las inmediaciones del cadáver del que fue su cuerpo físico.
-El mago negro y sus discípulos
Tenemos aquí el extremo puesto al discípulo que espera reencarnarse. Los practicantes de magia negra prolongan su estancia en el plano astral para llevar a cabo distintos objetivos, pero en todo caso siempre lo hacen sustrayendo la vitalidad de otros seres humanos por medios de horrible índole.

Habitantes no humanos del plano astral
En este apartado entran entidades que pertenecen a nuestra línea de evolución; es decir, que han sido o serán seres humanos. Algunas se pueden considerar inferiores al hombre, otras lo igualan y también las hay que nos superan en bondad y en poder. Así pues, tenemos a:
– La esencia elemental perteneciente a nuestra evolución
Es una tarea ardua y compleja describir a la esencia elemental a quien no está familiarizado con el ocultismo, por lo que sólo vamos a decir que esta esencia constituye la esencia divina antes y después de individualizarse y residir en los reinos mineral, animal, etc., y se le dan distintos nombres según resida en un reino o en otro.
La esencia elemental es una vasta “masa” que reacciona al más efímero pensamiento humano y responde a él en fracciones de segundo en consonancia con el deseo o la voluntad humana, pero ya en el instante en que se torna en algo que puede calificarse de elemental, deja de pertenecer a esta clase.
No les rendiríamos justicia si no mencionáramos aquí a los alquimistas medievales, que poseían avanzadísimos conocimientos y ya sabían que cada uno de los siete estados de la materia servía de base de manifestación a una gran clase de evolucionante esencia monádica, a la denominaron esencia elemental.
– El cuerpo astral de los animales
La gran mayoría de los animales no ha alcanzado aún la completa individualización, por lo que permanecen poco tiempo en el plano astral. Digamos que comparten unas “almas grupales” por especie, en la que van acumulando sus experiencias de cada vida física. El tiempo que pase aquí dependerá de la inteligencia de la que haya hecho gala durante su vida física; en todo caso el animal se suele encontrar en un estado de conciencia soñolienta, feliz.
– Los espíritus de la naturaleza
Los espíritus de la naturaleza no han sido ni serán nunca humanos, al contrario de los animales que nos rodean, por ejemplo, que algún día conformarán una humanidad comparable a la nuestra. Así que nuestra relación con ellos se reduce a que compartimos el mismo planeta, básicamente. Podría decirse que son los “animales” de otra línea de evolución.

“Salamandra”
Se pueden dividir en siete órdenes que habitan en los siete estados de la materia física (tierra, agua, aire, fuego y las cuatro clases de éter). Son inteligentes entidades que residen y funcionan en cada uno de esos ambientes.
Los tratadistas medievales llamaron gnomos a los espíritus naturales de la tierra; ondinas a los del agua; sílfides a los del aire, y salamandras a los del fuego. En el lenguaje vulgar se les conoce por muchos nombres, entre ellos los de hadas, sátiros, faunos, elfos, duendes, damas blancas, nereidas, morenillos, trasgos, etc. Sus formas son muy variadas, pero más frecuentemente de configuración humana y cortos de talla. Como todos los habitantes del plano astral, son capaces de asumir cualquier aspecto a voluntad. En las condiciones ordinarias son invisibles a la percepción visual física, pero son capaces de materializarse para hacerse visibles fácilmente.
En nuestras incursiones a través del plano astral lo normal es que estos elementales se nos muestren hostiles, en actitud amenazadora, pues no les agrada mucho nuestra presencia. De todas formas, nunca nos harán daño a no ser que les estemos provocando intencionadamente. Si no les mostramos miedo ni los molestamos, retrocederán o se desaparecerán de nuestro camino. Dicen que en la edad de oro de la humanidad, cuando era menos egoísta y más espiritual, los elementales se mostraban amigos del hombre; pero ahora se han enemistado con nosotros porque tratamos con indiferencia, antipatía y crueldad a los otros seres sintientes.
– Los devas
También llamados los hijos de Dios, o ángeles; los devas, como los conocen los hinduistas, son la línea de evolución más alta relacionada con nuestro mundo físico. Se pueden considerar como un reino inmediatamente superior al humano, como el humano es inmediatamente superior al animal. Las tres categorías inferiores de los devas son los devas astrales (kamadevas), los devas mentales inferiores (rupadevas) y los mentales superiores o arrupadevas.
Podríamos citar a los ángeles Agnishchaitas, “las huestes de la Voz”, unas entidades sumamente sutiles que se encargan de dirigir todas las actividades védicas que se realizan en el plano físico. De gran belleza y auras maravillosamente resplandecientes, utilizan el fuego de la Kundalini para energetizar y crear los organismos apropiados a cada raza y cada especie que están evolucionando en el plano físico.

Habitantes artificiales del plano astral
Nos vamos a adentrar en una categoría muy difícil de clasificar, pues estas entidades difieren entre ellas como pueden diferir los pensamientos o las opiniones entre una persona y otra. La única división posible es clasificarlos en elementales formados inconscientemente por la humanidad y los creados por ocultistas, magos y gente preparada para hacerlo. He añadido tres arquetipos más al principio y dos al final que son bastante frecuentes también.
Conviene aclarar que es bastante importante la relación que tenemos con ellos, pues son seres que hemos creado nosotros lo queramos o no, a los que estamos ligados por lazos kármicos y que influyen en nuestras vidas de una forma u otra.
– Larvas
Se conocen con este nombre a las pequeñas concentraciones de materia astral creadas por los bajos deseos de los seres humanos. Pueden adoptar forma de gusano y pequeños reptiles y se pueden ver frecuentemente pegados al aura de gente de bajo nivel espiritualmente hablando.
– Las formas psíquicas de las enfermedades
En el plano astral también podemos encontrarnos con las formas que adoptan los sufrimientos psíquicos de las personas que padecen cualquier enfermedad, desde las más leves a las llamadas incurables. El sufrimiento, en todas sus infinitas variantes, produce una reacción en los éteres sensibles del espacio, y la materia astral, que constituye el nivel en donde se manifiesta, se agrupa creando vórtices de energía y atrayendo a su centro de radiación toda clase de substancia psíquica que entra dentro de su campo vibratorio, hasta adquirir una forma organizada con carácter propio y entidad independiente que a la vista del cualificado observador aparece como perteneciente a tal o cual tipo de enfermedad o dolencia física.
El dolor moral también adopta su forma característica. Todas estas emociones puede decirse que constituyen avenidas de entrada en el cuerpo físico denso, a través del vehículo etérico, de casi todas las lesiones o enfermedades de tipo orgánico que padece la humanidad.
– Los lemures
Se les da el nombre de lemures dentro del ocultismo a las formas psíquicas de los deseos sexuales, el miedo y el egoísmo. Estas potentes pasiones han sido alimentadas por la humanidad desde su mismo nacimiento, razón por la cual subsisten como formas poderosas en el plano físico, astral y hasta mental, constituyendo fortísimas estructuras psíquicas que condicionan la vida psicológica de la humanidad.
Expresiones del deseo sexual pueden ser los conocidos íncubus y súcubos, que también pululan por el plano astral esperando a alguna víctima que se deje influenciar por ellos. Pero también existen otras formas más repugnantes aún, como las figuras que se arrastran pesadamente por los más densos niveles bajo la forma de una especie de pulpos gigantes de aspecto viscoso, color marrón oscuro casi negro y ojos verdosos o rojizos de apariencia vidriosa, extendiendo sus tentáculos hacia el aura astral de las personas desenfrenadamente lujuriosas y penetran en sus vehículos etéricos condicionando la imaginación y el pensamiento a imágenes lúbricas, obscenas y concupiscentes. Tales influencias impiden lógicamente la correcta orientación mental y un adecuado equilibrio de los valores psicológicos del ser humano, lo cual repercute dolorosamente en los ambientes familiares y sociales en donde corrientemente desenvuelven sus existencias kármicas.
Respecto al miedo y al egoísmo, las formas que pueden adquirir son múltiples y no tienen porqué corresponder a la humana, desde luego, ya que se manifiestan de muchas maneras y pueden mostrar muchas caras.

– Los elementales formados inconscientemente
Estos son los elementales que continuamente estamos creando con nuestros pensamientos y deseos. Lo más normal es que duren sólo unos minutos o a lo sumo unas horas, dependiendo del impulso en forma de vibración que reciben. Pero como la vibración es vida, si un determinado deseo ocupa nuestros pensamientos con frecuencia, acabamos creando un elemental muy potente, que tenderá a unirse a otros de su misma índole en el astral formándose auténticos artificiales con vida propia que ya no dependen de sus creadores, sino de la intensidad de los pensamientos que les dieron vida.
Como la mayoría de los pensamientos que tenemos al cabo del día son referentes a nosotros, estamos rodeados continuamente de ellos y de su influencia más o menos perniciosa. Incluso digamos que llegan a instigar a la persona que para reproduzca las mismas vibraciones que necesita para sobrevivir. Por supuesto, su influjo también alcanza a la persona sobre la que vayan dirigidas nuestras plegarias o nuestras emociones. La persona cuyos pensamientos y deseos sean malignos, rencorosos, avarientos y hostiles, va por el mundo llevando consigo una pestilente atmósfera psíquica poblada por las repugnantes entidades que formó para que fueran sus compañeros. Cabe decir que los sentimientos amorosos y amigables tienen el efecto contrario.
Un sentimiento de envidia o de odio lanzado contra una persona, entrañará un elemental que se dirigirá hacia ella como una disparatada flecha, y buscará el punto más fácil por donde penetrar. Si el sentimiento es persistente, el elemental recibirá un nuevo estímulo y podrá prolongar su vida mientras persista el sentimiento que lo engendró. Sin embargo, el mal deseo o el siniestro pensamiento no tendrán eficacia alguna si la persona a quien van dirigidos no vibra ni propende a vibrar en la siniestra tónica del elemental formado por tan morbosas emociones, es decir, que la persona malquerida no proporcionará punto de apoyo a la potencia del elemental cuya influencia rechazará como un broquel el aura del individuo de puros pensamientos y recta conducta, por no hallar sitio en donde fijarse y entonces por ley mecánica reaccionará contra quien lo emitió, donde encontrará motivo de actividad, de suerte que el individuo quedará herido por sus propias armas.
Los elementales, tanto estos como los que estamos a punto de ver, son capaces de vitalizar cascarones astrales para prolongar su vida y sus acciones a este nivel.
– Elementales formados conscientemente
Imagínense el poder que pueden tener los elementales formados por magos al servicio del mal o del bien, que saben aprovechar las virtudes y los efectos de los que acabamos de hablar y lanzarlos a favor o en contra de algo o de alguien. Además, estos elementales son de más larga vida y mucho más inteligentes y poderosos que los formados de forma inconsciente, por lo que son más peligrosos. Algunos llegan a emanciparse de las órdenes de su creador y se convierten en fuerzas maléficas que vagan procurando a toda costa prolongar su existencia, alimentándose vampíricamente de la vitalidad de otros seres o influyendo en ellos para que les tributen ofrendas. Por medio de la fuerza que pueden extraer de las ofrendas y la vitalidad de sus devotos, pueden subsistir mucho tiempo y mostrarse esquivos y enojados si escasean o cesan los sacrificios.

– El Guardián del Umbral y el Tentador
He decidido incluir a estas dos entidades como artificiales curiosos y porque son de los primeros que nos vamos a encontrar cuando pasemos al “otro lado” :
El Guardián del Umbral es la primera imagen que aparece ante el fallecido una vez incorporado a la vida en el plano astral. El impacto, normalmente desagradable, depende de la envergadura del artificial generado. Un ser que hubiese llevado una vida marcada por las bajas pasiones y el enfrentamiento, habrá generado un artificial monstruoso, fiel reflejo de sus monstruosidades, que le estará esperando tan pronto abra los ojos a la nueva vida.
De aquí se puede intuir que aquello que llamamos infierno no es sino el enfrentamiento con los sucesivos artificiales perversos que reflejan ese aspecto de la personalidad, el encuentro con una parte de nuestro Yo.
El Tentador, por su parte, es la figura de otro artificial generado exclusivamente por los deseos repetidos por el individuo y que, una vez desarrollado, es capaz de movilizar las energías internas de este en orden a la satisfacción de tales deseos.

El infierno de Dante
* * *
Fuentes consultadas para la elaboración de este artículo y más información:
[Libro] El Plano Astral. C. W. Leadbeater
[Libro] Estructuración dévica de las formas. Vicente Beltrán Anglada
[Libro] El libro de los espíritus. Allan Kardec
Revista Más Allá nº 2
Imágenes tomadas de Google
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JOSÉ MENDIOLA
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ELON MUSK
TESLA MOTORS
BATERÍA
ENERGÍAS RENOVABLES
TIEMPO DE LECTURA3 min
12.02.2015 – 14:29 H.
Elon Musk ya ha demostrado que la gasolina no es necesaria, y pretende demostrar que es posible viajar a Marte. Ahora, el fundador de Tesla y SpaceX promete acabar con la factura eléctrica en los hogares. Y no hablamos de 2020 precisamente, porque el producto –según asegura– está prácticamente listo para su comercialización.
Las eléctricas no tendrán ni tiempo para reaccionar. Según asegura Bloomberg, el producto se presentaría en unas pocas semanas y su producción comenzaría en apenas seis meses. Por ello es posible que los primeros clientes puedan salirse de la red para administrar ellos mismos su electricidad, sin pagar facturas.
Elon Musk, personaje de 2014 para Teknautas
Musk no ha filtrado los detalles de cómo pretende ahorrarnos la factura eléctrica, pero se especula con una potente batería capaz de almacenar sin problemas toda la energía renovable, con la capacidad de mantener un hogar durante una semana con una sola carga. El objetivo es que el abonado sea autónomo en la producción y gestión de su electricidad doméstica para, de esta manera, dejar de pagar la factura a fin de mes.
Ante la falta de detalles del CEO de Tesla, The Verge sugiere que la batería sería de hidrógeno y recargable mediante energías renovables. Este medio se basa en el sistema que utiliza el Toyota Mirai, el primer coche de hidrógeno fabricado en serie, para sugerir que el dispositivo de Tesla sería portátil y que sus propietarios podrían recargarlas, a falta de placas solares, en los puntos de recarga del fabricante, bien a coste cero o a un precio mucho más competitivo. El modelo fabricado por la marca japonesa da la opción al usuario de sacar la batería del coche y utilizarla para proveer la casa de energía, en teoría durante una semana si hablamos de un hogar medio y una batería completamente cargada.

Elon Musk, CEO de Tesla, presentará sus baterías domésticas en pocas semanas
¿Adiós a la factura eléctrica?
La evolución del sector de la automoción con respecto a Tesla fue: primero desdén, luego condescendencia y finalmente una seria preocupación. El vehículo estrella de la casa, el Model S, fue el coche de lujo más codiciado entre los más adinerados de Estados Unidos, y dejó atrás a mitos como Porsche o Ferrari.
Respecto a las eléctricas, curiosamente se convertirían también en uno de los principales clientes de Tesla. “Estamos hablando con la mayoría de ellas”, sostiene el director técnico JB Straubel, en alusión a las negociaciones que mantienen con los principales operadores del país.La batería daría toda la electricidad que necesita un hogar a la semana antes de necesitar recarga
Y es que uno de los mayores problemas que padecen las eléctricas, en especial en California, es el suministro, con una creciente demanda que satura las redes y provoca cortes. La batería de Tesla a gran escala podría aliviar este problema a las centrales, y sería el principal atractivo para los operadores.
Si nada se tuerce, en unos pocos meses se verán cada vez más hogares en Estados Unidos con placas solares en sus tejados que administren su consumo eléctrico, sin –mucho– coste ni impacto en el medio ambiente. La siguiente cuestión será saber qué sucederá en Europa y las trabas legales que puedan plantearse en un sistema mucho más proteccionista.
Las eléctricas serán el obstáculo para la batería en España
El problema de la autonomía no es tanto la obtención de energía, solar o eólica, sino su almacenamiento, al que el analista Ben Kallo se refiere como “el Santo Grial”. Que los particulares puedan almacenar energía renovable a gran escala cambiaría un statu quo al que ya nos habíamos acostumbrado. Y Elon Musk promete mostrarnos el futuro en unas pocas semanas.
Coherencia de los Hemisferios Cerebrales

Las investigaciones neurológicas mas recientes, han puesto de manifiesto, que nuestros hemisferios cerebrales funcionan independientemente.
Las Técnicas de Unificación son un proceso sistemático de re-educación de la mente para liberarnos de los prejuicios y los condicionamientos que nos mantienen en limitación.
Es un proceso completamente automático; una vez que se empieza continua por si mismo.
La mente se asemeja a un disco de vinilo- existen surcos en nuestros cerebros, circuitos de neuronas, formados por repetidas experiencias y pensamientos constantes que analizan, clasifican y razonan desde un lugar de conflicto e insatisfacción, donde percibimos que todas nuestras situaciones son injustas..
Es posible entrenar la mente de nuevo para que los surcos mas profundos sean los que lleven, primero a soltar todo el dolor acumulado, luego sentir la verdadera expansión de la conciencia y seguir hacia la libertad absoluta de ser siempre uno mismo, aceptandonos y confiando en lo que el universo nos está ofreciendo.
La mente sólo necesita aprender a tomar el ángulo correcto, para saber desde donde miramos nuestra vida, entonces todo el proceso es perfectamente natural.
Los surcos mas profundos a través de la Unificación comienzan a esfumarse y son eventualmente eliminados.
Las emociones que se derivan del amor, vibran en las frecuencias más elevadas, esto significa que la longitud de onda del amor es más corta que la longitud de onda del miedo, por tanto cruza el ADN en más lugares mientras se mueve en nuestros cuerpos, así, en cada punto donde la onda se cruza con el ADN es activado más de nuestro código genético.
Aún cuando el miedo vibra a una frecuencia más baja que el amor, sentir las emociones que derivan de él, como el coraje, tristeza, celos, y sentirse indignos, despierta la luz dentro de nosotros más rápido que si lo reprimimos.
En esencia, mientras más sientas tus emociones, cualquiera que ellas sean, más te conviertes en tú mismo.
Lo que sucede naturalmente mientras unificamos, es que comenzamos a sentir más apreciación de la percepción de la vida, gratitud y amor en todo momento, y mientras esto ocurre el ADN comienza a funcionar de una manera maravillosamente nueva, sin esfuerzo; mientras más nos ponemos en contacto con nuestra experiencia interna de plenitud, más rápido esa experiencia expandida comienza a derogar las experiencias de miedo y culpa, dejamos de juzgar y nos abrimos dejando fluir nuestras emociones, esto nos lleva a sentir primero todas las emociones que hemos tenido bloqueadas, entonces nos sentimos más libres de sentir amor, lo que conlleva a la aceleración del proceso que despierta el ADN, en otras palabras esto quiere decir utilizar nuestro potencial total llevándonos a la iluminación, al nivel mas alto de conciencia al que un ser humano puede aspirar.
Cada hemisferio recoge la misma información de los censores (ojos, oídos, gusto, tacto, olfato) y la procesa de forma diferente.
En el hemisferio derecho ocurre el proceso creativo, intuitivo y la visualización. Este hemisferio es el que realiza una síntesis holística. En el hemisferio izquierdo es donde se procesa el pensamiento lógico y analítico. En el esquema de pensamiento occidental se dice que predomina el hemisferio izquierdo.
Utilizar solamente uno de los hemisferios del cerebro, limita nuestras capacidades físicas y creadoras.
El cerebro sin ninguna ayuda externa se sincroniza por cortos lapsos de tiempo durante el día.
La sincronización de los hemisferios ocurre cuando los hemisferios funcionan al unísono.
Al suceder esto las ondas en el cerebro se mueven a un ritmo coherente a través de la corteza y se produce casi simultáneamente una emisión de ondas cerebrales de amplitud y frecuencias idénticas.
Las personas que unifican hacen que el estado de sincronización se prolongue.
La integración de nuestro pensamiento es el funcionamiento óptimo de nuestro cerebro y esto se logra cuando se sincronizan los hemisferios, cuando unificamos esas ondas cerebrales en coherencia conjunta hacen que la persona realice sus actividades diarias con total normalidad, como trabajar, hablar, ver televisión o hacer deportes, pero la onda vibratoria es similar a la de una persona cuando está meditando
El cerebro humano consta de dos hemisferios, unidos por el cuerpo calloso, que se hallan relacionados con áreas muy diversas de actividad y funcionan de modo muy diferente, aunque complementario. Podría decirse que cada hemisferio, en cierto sentido, percibe su propia realidad; o quizás deberíamos decir que percibe la realidad a su manera. Ambos utilizan modos de cognición de alto nivel.
Nuestros cerebros son dobles, y cada mitad tiene su propia forma de conocimiento, su propia manera de percibir la realidad externa, incluso podríamos aventurarnos a decir que poseen su propia personalidad, siendo ambas mitadas complementarias una de la otra.
Podríamos decir, en cierto modo, que cada uno de nosotros tiene dos mentes conectadas e integradas por el cable de fibras nerviosas que une ambos hemisferios.
Ningún hemisferio es más importante que el otro. Para poder realizar cualquier tarea necesitamos usar los dos hemisferios, especialmente si es una tarea complicada.
Lo que se busca siempre es el equilibrio.
El equilibrio se da como resultado de conciliar polaridades, y no mediante tratar de eliminar una de ellas, con la práctica sostenida de la unificación esto ocurre de manera natural.Cada hemisferio cerebral tiene un estilo de procesamiento de la información que recibe.
El hemisferio izquierdo procesa la información analítica y secuencialmente, paso a paso, de forma lógica y lineal. El hemisferio izquierdo analiza, abstrae, cuenta, mide el tiempo, planea procedimientos paso a paso, verbaliza, Piensa en palabras y en números, es decir contiene la capacidad para las matemáticas y para leer y escribir.
La percepción y la generación verbales dependen del conocimiento del orden o secuencia en el que se producen los sonidos.
Conoce el tiempo y su transcurso.
Se guía por la lógica lineal y binaria (si-no, arriba-abajo, antes-después, más-menos, 1,2,3,4 etc.).
Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento convergente, obteniendo nueva información al usar datos ya disponibles, formando nuevas ideas o datos convencionalmente aceptables.
Aprende de la parte al todo y absorbe rápidamente los detalles, hechos y reglas.
Analiza la información paso a paso.
Quiere entender los componentes uno por uno.
El hemisferio derecho, por otra parte, parece especializado en la percepción global, sintetizando la información que le llega.
Con él vemos las cosas en el espacio, y cómo se combinan las partes para formar el todo. Gracias al hemisferio derecho, entendemos las metáforas, soñamos, creamos nuevas combinaciones de ideas.
Es el experto en el proceso simultáneo o de proceso en paralelo; es decir, no pasa de una característica a otra, sino que busca pautas y gestaltes. Procesa la información de manera global, partiendo del todo para entender las distintas partes que componen ese todo.
El hemisferio holístico es intuitivo en vez de lógico, piensa en imágenes, símbolos y sentimientos. Tiene capacidad imaginativa y fantástica, espacial y perceptiva.
Este hemisferio se interesa por las relaciones.
Este método de procesar tiene plena eficiencia para la mayoría de las tareas visuales y espaciales y para reconocer melodías musicales, puesto que estas tareas requieren que la mente construya una sensación del todo al percibir una pauta en estímulos visuales y auditivos.
Con el modo de procesar la información usado por el hemisferio derecho, se producen llamaradas de intuición, momentos en los que «todo parece encajar» sin tener que explicar las cosas en un orden lógico. Cuando esto ocurre, uno suele exclamar espontáneamente «¡Ya lo tengo!» o «¡Ah, sí, ahora lo veo claro!» El ejemplo clásico de este tipo de exclamación es el exultante «Eureka» (¡lo encontré!) atribuido a Arquímedes.
Según la historia, Arquímedes experimentó una súbita iluminación mientras se bañaba, que le permitió formular su principio de usar el peso del agua desplazada para deducir el peso de un objeto sólido sumergido.
Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento divergente, creando una variedad y cantidad de ideas nuevas, más allá de los patrones convencionales.
Aprende del todo a la parte.
Para entender las partes necesita partir de la imagen global.
No analiza la información, la sintetiza.
Es relacional, no le preocupan las partes en sí, sino saber como encajan y se relacionan unas partes con otras.
La NASA investigará el origen de una esvástica grabada en la estepa kazaja hace 8.000 años

La NASA ha publicado imágenes obtenidas por satélite que revelan la presencia de unas 260 figuras geométricas grabadas en una estepa de Kazajistán. Algunas de las formas son similares a cruces esvásticas que, según expertos, serían obra de antiguas civilizaciones hace unos 8.000 años. La NASA tomará fotografías más precisas de la región con la esperanza de descifrar estos geoglifos.
El origen de los geoglifos descubiertos en una estepa de Kazajistán sigue siendo un misterio, reconocen los arqueólogos Irina Shevnina y Andrew Logvin. Los expertos creen que las extrañas estructuras, algunas semejantes a cruces esvásticas, habrían sido utilizadas por civilizaciones antiguas para llevar a cabo rituales, pues en el lugar han sido hallados restos arqueológicos. Mientras tanto, la NASA ha pedido esta semana a los astronautas de la Estación Espacial Internacional que fotografíen la región con la esperanza de descifrar estos geoglifos, informa 'The Daily Mail'.
La presencia de estas formas en Turgai, Kazajstán, fue descubierta a través de Google Earth por la Universidad de Kostanay (Kazajstán) y la Universidad de Vilna (Lituania) en 2007. "No creo que fueran destinados a ser vistos desde el aire", opina el experto Dmitriy Dey, que rechaza las suposiciones populares, según las cuales, las figuras fueron creadas por extraterrestres. Según él, algunas fueron construidas a lo largo de líneas rectas y se utilizaron como observatorios horizontales para rastrear los movimientos del sol naciente de una manera similar a Stonehenge.
Si bien la esvástica está asociada con los nazis, en realidad se trata de un símbolo de miles de años de antigüedad que se usaba para representar la prosperidad y el poder. En el hinduismo, el budismo y el jainismo representaba la suerte, siendo también un motivo decorativo popular de la cultura griega, romana, celta y del arte bizantino.
Derriban uno de los principales mitos sobre las dietas y la obesidad

La diversidad alimentaria resulta en una peor salud metabólica y provoca un aumento de grasa en el cuerpo, aseguran investigadores de la Universidad de Texas y Health Science Center en Houston.
"La frase 'Puedes comer de todo, pero con moderación', desde hace mucho tiempo es considerada la mejor recomendación dietética, pero carece de evidencia empírica a su favor. Nosotros queríamos estudiar la diversidad alimentaria y evaluar su relación con la salud metabólica", declara Marcia de Oliveira Otto, autora principal del reporte sobre los resultados del estudio publicado en el diario científico Plos One.
Los investigadores midieron la diversidad de la dieta de 6.814 participantes pertenecientes a diversas razas y naciones. Las características estudiadas incluyen el recuento total (el número de diferentes alimentos que se consumen en una semana), la equidad (la distribución de calorías entre alimentos consumidos) y la disimilitud (las diferencias entre los alimentos consumidos relevantes para la salud metabólica, por ejemplo, el contenido de fibra, sodio y grasas trans).
Los resultados del estudio demostraron que una mayor diversidad en la dieta no está asociada a una mejor salud metabólica y un menor peso. Aquellos participantes del estudio cuya diversidad alimentaria fue mayor, engordaron 120 por ciento más en diez años que las personas que consumían menos tipos de alimentos.
'Cazan' por primera vez 'partículas fantasma'

En colaboración con investigadores de la Universidad de Cambridge, un equipo internacional de científicos del experimento de física MicroBooNE del Laboratorio Nacional Fermien, en EE.UU., ha detectado por primera vez neutrinos, las así llamadas 'partículas fantasma'.
Tras 9 años trabajando con un detector de partículas de doce metros de longitud, los investigadores del proyecto MicroBooNE han publicado esta semana en su página web las primeras imágenes de neutrinos, las así llamadas 'partículas fantasma' consideradas como una parte fundamental de la materia.
El experimento MicroBooNE pretende estudiar cómo interactúan y cambian los neutrinos a una distancia 500 metros,informa 'Daily Mail'. Con ayuda del detector, los científicos reconstruyen los resultados de las colisiones de neutrinos con imágenes tridimensionales.
El seguimiento de estas partículas permitirá a los científicos revelar las propiedades de los neutrinos, partículas subatómicas casi sin peso que solo interactúan a través de la gravedad o desintegración nuclear. Debido a que no interactúan con la luz, no se los puede ver. Tampoco llevan carga eléctrica y viajan a través del universo casi sin verse afectados por fuerzas naturales.
Prepárense para las sorpresas en noviembre: Lluvias de meteoritos y 'baile' de planetas

Los astrónomos aseguran que noviembre promete ser un mes espectacular para los aficionados a la contemplación de eventos celestiales. Así, las próximas semanas se podrán observar lluvias de meteoros como la de Táuridas y de Leónidas. Además, los especialistas aseguran que habrá un 'baile' de planetas.
La primera semana de noviembre se podrá observar la lluvia de meteoros Táuridas. Esta pequeña lluvia, producida por el polvo del asteroide 2004 TG10, tendrá una duración extremadamente larga, desde el 7 de septiembre hasta el 10 de diciembre. Llegará a su punto máximo la madrugada del 4 de noviembre y luego durante la noche del 5 de noviembre con entre 5 y 10 meteoros por hora.
A mediados de mes llegará la temporada de lluvia de meteoros Leónidas. Se estima que esta lluvia, formada por los restos del cometa Tempel-Tuttle, tendrá lugar entre el 6 y el 30 de noviembre, alcanzando su punto máximo durante la noche del 17, hasta las primeras horas del 18, con 20 meteoros por hora. El mejor momento para verlo será después de la medianoche, según aseguran los especialistas.
Además, para este mes los astrónomos predicen que continuará el movimiento entre planetas. En octubre se observó por primera vez el movimiento activo entre cuatro de los cinco planetas más brillantes del sistema solar: Mercurio, Venus, Marte y Júpiter. Ahora, del espectáculo no participará Mercurio y se podrá ver un brillante 'trío' de planetas.
"Venus, Júpiter y Marte están haciendo lo que podríamos denominar un 'baile planetario', en el que los planetas están relativamente cerca unos de otros, como los vemos en el cielo", sostiene Ian Musgrave, astrónomo de la Universidad de Adelaida, publica el portal Tech Times.
"Por supuesto que en realidad están separados por millones de kilómetros, pero cuando los planetas están cerca uno del otro en el cielo lo llamamos conjunción planetaria".
El 'baile' de planetas no volverá a repetirse hasta 2021. Gracias a la 'corta' distancia en la que se situarán Venus, Júpiter y Marte, cualquier aficionado a la astronomía podrá disfrutar de este fenómeno sin necesidad de utilizar equipamiento especial, aunque los dispositivos ópticos ayudan a observar el fenómeno de una manera más precisa.
El fenómeno humano de Pierre Teilhard de Chardin

Reseña y apuntes por Alejandro Zamponi
¿La humanidad puede seguir así; creciendo en número, en desigualdades, en depredación?
El contexto azuza la angustia y fuerza la reflexión; la respuesta reclama a gritos un marco teórico. Aunque los desafíos que la humanidad enfrenta son cada vez más difíciles y, en este sentido pareciera que no existe ninguna referencia útil en el pasado, veremos que hay una obra de 1940 que no sólo ofrece un marco teórico para pensar, por ejemplo, el problema del calentamiento global, sino que se caracteriza precisamente por explicar el presente y anticipar el futuro, a partir del pasado. En particular, la lectura contemporánea de esta obra permite pensar a la Web 2.0 como un vehículo hacia una conciencia superior y colectiva.
El fenómeno humano de Pierre Teilhard de Chardin sintetiza décadas de investigación paleontológica y reflexión. Se trata de un ensayo que rompe con todos los parámetros de su época. La razón de esta singularidad se debe a que el autor francés fue además de un destacado paleontólogo -encontró los restos del Hombre de Pekín-, un sacerdote jesuita que comulgaba con la fe cristiana. De allí que su obra no sólo fuera prohibida por sus superiores eclesiásticos, sino que también fuera desestimada por la comunidad científica, que la consideró metafísica. El actual desarrollo de la física cuántica invita a reconsiderar esa opinión.
El ensayo fue publicado póstumamente en 1955 y está dividido en cuatro partes: Previda, Vida, Pensamiento y Sobrevida. Cada una de estas partes representa una etapa en el fenómeno del ser humano, visto desde una perspectiva muy amplia: el hombre no sólo como descendiendo –o más bien asciendiendo- del mono, sino como el resultado de trescientos millones de años de evolución orgánica.
El planteo general de la obra es sencillo. Desde el surgimiento de la conciencia reflexiva, el ser humano invirtió una o dos docenas de milenios en llegar hasta la modernidad. Justamente en ese período, la civilización occidental alcanzó tal desarrollo cultural, científico y técnico que consiguió percibir por primera vez al Universo y a la Evolución en sus verdaderas magnitudes. Uno de los efectos indeseados de esta ampliación del conocimiento fue que los individuos adquirieron una creciente angustia que la ciencia y la filosofía no pudieron, ni pueden resolver.
En consecuencia, para Teilhard de Chardin, mientras el hombre no consiga superar esa angustia existencial, continuará estancado, enredándose en sí mismo, produciendo desigualdades sociales, guerras, hambrunas y contaminación. De manera que se presentan dos alternativas: o los seres humanos superan su angustia a través de la fe en un estado superior y evolucionan hacia un superorganismo formado por la interconexión de las conciencias individuales (ver apartado Web 2.0: hacia un estadio superior de la noosfera), o se estancan y se ahogan en la angustia creciente de una reflexión socializada.
De acuerdo con la idea de que la energía consciente está construida a base de esperanza y de que sólo la acción colectiva podría modificar el estado espiritual del mundo, Teilhard de Chardin ofrece en la cuarte parte “invitaciones racionales para un acto de fe”. Antes de ver sus argumentos, introduzcamos los conceptos de su marco teórico.
Marco teórico
La hipotesis principal del ensayo es que la Evolución del Universo y del ser humano tiene un sentido: la materia se complejiza para dar lugar a mayores niveles de conciencia. A lo largo de la obra, el autor reconstruirá cómo el átomo dio lugar a las moléculas y macromoléculas, cómo las macromoléculas dieron lugar a las células -mínimas unidades de vida orgánica-, cómo surgieron las diversas especies vegetales y animales y finalmente refiere la aparición del hombre. Desde esta perspectiva, un mayor nivel de complejidad y conciencia, está asociado a una mayor duración. Al ser la humanidad, la más joven y compleja de las especies, el autor la considera “la flecha ascendente de la evolución en el Universo”.
Según Teilhard de Chardin todo tiene conciencia, en diferentes graduaciones. En el caso de las piedras y los átomos, los niveles son tan ínfimos que la ciencia hasta ahora no ha conseguido percibirlos. Esto es problemático, porque aunque rica en consecuencias, la afirmación de que todo tiene conciencia es incontrastable y en ese sentido metafísica. En todo caso, el autor sostiene que la “trama del Universo” constituye estructuralmente un todo, de manera que si en un punto del Universo la materia tiene un interior, entonces la trama del Universo es bifaz por estructura y todo tiene un interior o conciencia.
Relacionado con esto, el autor introduce las nociones de energía tangencial y radial. Mientras que la energía tangencial es la tradicionalmente considerada por la física, la energía radial es la responsable de la evolución y la sospechada de metafísica. Más adelante veremos que ambas energías convergen en un punto trascendente llamado “Punto Omega”.
Otra concepción fundamental en la obra del paleontólogo francés es que los fenómenos sociales son procesos orgánicos. Es decir que la historia humana prolonga los movimientos orgánicos de la vida, readaptándolos a su condición reflexiva. Reproducción, multiplicación, renovación, conjugación, asociación y aditivadad dirigida, serían los métodos mediante los que nacen, se multiplican y evolucionan las naciones, los Estados y las civilizaciones.
El fenómeno de asociación sería una consecuencia casi inevitable de la multiplicación y un método de perfeccionamiento biológico, además de “uno de los mecanismos más universales, más constantes y más significativos utilizados por la Vida para su expansión”. Por su parte, la aditividad dirigida u ortogénesis, sería la responsable de la asención de la Vida hacia formas de complejidad superior. En este sentido, el autor considera que la educación es la principal forma de ortogénesis que tiene la humanidad. En efecto, sin educación el hombre no podría transmitir y registrar niveles progresivamente mayores de complejidad cultural.
Invitaciones racionales para un acto de fe
Habíamos adelantado que en la cuarte parte Teilhard de Chardin ofrece argumentos para confiar en la ascensión del hombre hacia un estado de conciencia superior. Veamos de qué se trata.
El autor considera que la probabilidad de que algo suceda depende directamente de su necesariedad; de manera que señala dos ejes cuyo desarrollo considera necesario. Por un lado, la confluencia del pensamiento, por otro, la continuación de los métodos utilizados por la evolución en su proceso de complejización y ascensión de conciencia.
El fenómeno de confluencia del pensamiento está relacionado con en el aumento incesante del número de seres humanos y la condición esférica del planeta Tierra. Según el autor, la presión, el encuentro y la interacción de los individuos generaría formas de organización cada vez más complejas y por ende mayores niveles de conciencia. Este fenómeno de confluencia, provoca a su vez, producto del carácter reflexivo del hombre, otro fenómeno: la coalescencia de las ramas. En este caso, las diferentes líneas humanas entran en contacto entre ellas y se mezclan a través de la coincidencia psíquica o de sus instituciones sociales, tendiendo a formar una única membrana organizada que cubre la Tierra. Es decir que la coalescencia de las ramas consiste en nueva forma de “filogénesis” que el autor refiere como “planetización humana”.
Las consecuencias de esta interpretación son rotundas. Según describe el autor, la planetización humana representaría un contexto en el que los pueblos y civilizaciones habrían llegado a un grado tal de contacto periférico, interdependencia económica o comunicación psíquica que ya no podrían crecer más que interpretándose.
Ahora bien, hasta que no introduzcamos el concepto de Noósfera no se entenderá ni en qué consistiría esa forma de conciencia superior, ni dónde estaría, ni cómo funcionaría.
La Noósfera
En primer lugar, Teilhard de Chardin caracteriza a la pluralidad de la materia como poseyendo una unidad homogenea y colectiva. Esto equivale a decir que cada átomo es coextensivo a cualquier otro y que existe algo que los entrelaza y hace solidarios. Ese algo es definido por el autor como la tercera cara de la materia: la energía (las otras dos serían la externa y la interna).
A partir de los saltos radiales en la complejización de la materia del planeta Tierra, el autor identifica la formación de esferas cualitativamente diferenciadas que recubren la Tierra. A la formación del planeta, le corresponde la Geósfera. A la aparición y expansión de las primeras células, plantas y animales, le corresponde la Biósfera, ubicada por encima de la Geósfera. Finalmente, la socialización entre los primeros seres humanos dio lugar a la esfera del pensamiento o Noósfera, que se ubica por encima de las dos esferas precedentes.
En este sentido, la aparición del pensamiento fue tan potente, que afectó a la totalidad orgánica de la vida en el planeta. De acuerdo a las palabras de Chardin: “La invasión biológica de un tipo animal nuevo que elimina o esclaviza gradualmente a toda forma de vida que no sea la humana, esta marea irresistible de campos y de oficinas, este inmenso edificio creciente de materia y de ideas. Todo indica que algo ha cambiado “planetariamente” en la Tierra.”
Y sin embargo, para el autor, la conformación de la Noósfera no ha acabado. Los fenómenos de confluencia del pensamiento y coalesencia de las ramas en curso, generan cada vez más interconexiones y acentúan el desarrollo de la Noósfera, espesándola. Para el autor, la “planetización humana” representa una megasíntesis en lo tangencial, que resulta en salto radial. La figura inteligible de esta mayor complejidad y en consecuencia, mayor conciencia, es la Noósfera.
La Web 2.0: estadio superior de la Noosfera
En nuestra Tierra, por causa de la configuración fortuita de los continentes, existen determinadas regiones más favorables que otras a la unión y a la mezcla de las razas. La masa humana, en estos lugares privilegiados, ha tendido, de una manera natural y a partir de las instalaciones de la vida sedentaria, a concentrarse, a fusionarse, a caldearse. De ahí, la aparición, seguramente “congénita”, de determinados polos de atracciòn y de organización sobre la capa neolítica: presagio y preludio éste de algún estadio superior e inédito para la Noósfera.
Al exponer el fenómeno de confluencia del pensamiento, el paleontólogo francés destacó que la presión creada por el incesante aumento del número de individuos, se ve reforzada (exponencialmente) por el aumento continuo del área de acción individual. Aquí aparecen las telecomunicaciones, y en particular la Web 2.0, con todo su poder. Internet amplía el área de acción individual al infinito.
Por otra parte, Teilhard de Chardin había sostenido que el “mal del Espacio-Tiempo” podía solucionarse mediante la percepción de una Evolución que animara tales dimensiones. Pues bien, cuando decíamos que Internet amplía el área de acción individual al infinito no queríamos obviar que la Red abarca sólo al diez por ciento de la humanidad, sino referir que su posibilidad de expansión y progreso es infinita, y que esa percepción es precisamente la que genera un entusiasmo casi irracional en millones de personas.
La potencia que reveló la Web 2.0 es suficiente para que las inmensidades se reduzcan y la eternidad se vuelva instántanea. Esta es una afirmación que puede corroborar cualquier usuario de Internet mínimamente reflexivo. ¿Cómo entonces, no afectaría este fenómeno al “mal del Tiempo-Espacio”? Sin tomar el marco teórico de Chardin como referencia, esta afirmación sugiere que el cambio cultural que está introduciendo Internet nos resulta imposible de imaginar.
En su ensayo La Modernidad Líquida, el sociólogo polaco Zygmunt Bauman trata acerca de este tema. Dice: “Una vez que la infinidad de posibilidades ha despojado a la infinidad del tiempo de su poder de seducción, la durabibilidad pierde atractivo y pasa de ser un logro a ser una desventaja. … La devaluación de la inmoratalidad sólo puede augurar una revolución cultural, posiblemente el hito más decisivo de la historia cultural humana. El paso del capitalismo pesado al liviano, de la modernidad sólida a la fluida, puede resultar un desvío aún más radical y seminal que el advenimiento del capitalismo y la modernidad misma, considerados hasta el momento los hitos cruciales de la historia humana desde la revolución neolítica”
La devaluación de la inmortalidad anula ciertamente el “mal del Espacio-Tiempo”. Y el responsable de este fenómeno según Bauman es el proceso de globalización/ deterritorialización, del cual Internet representa un salto cualitativo.
Destacada la importancia de Internet en la confluencia del pensamiento, es decir, en el progreso hacia una forma de conciencia superior, queda preguntarse si efectivamente la Red es sólo un medio, o directamente, esa conciencia superior.
Hay pasajes del ensayo en los que la función de la Noósfera resulta ser equivalente a la de la Web 2.0. Por ejemplo, dice: “La conciencia encuentra su propia fortaleza al hallarse sumergida en un flujo que, por inversosílmente amplio que sea, no es sólo porvenir, sino génesis”. Internet está en continua gestación; los que participan en ella tienen conciencia de que están construyéndola y pueden sentir cómo su pequeño aporte es significativo.
El caso de Wikipedia -una enciclopedia global construida en tiempo real a partir de pequeñas contribuciones individuales- indica suficientemente cómo la humanidad consigue sin esfuerzo y con placer algo que siempre estuvo fuera de su alcance. Los que participaron en ella lo hicieron sobre todo en el sentido de génesis.
En otro pasaje, Tielhard de Chardin se refiere a la Noósfera como una Gaia ampliada a los seres humanos, aunque en otros términos. Originalmente, Gaia –proviene de Gaya, Diosa griega de la Tierra- es una teoría que describe la vida en la Tierra como un único organismo gigantesco e hiperconectado. Por analogía y simetría con el pasado, Teilhard de Chardin sostiene: “La Noosfera tiende a constituirse en un sistema cerrado, en el cual cada elemento, por sí mismo, ve, desea y sufre las mismas cosas que todos los demás, simultáneamente”. Ahora bien, ¿En qué medida la Web 2.0 fomentaría eso?
Actualmente Twitter -y de ninguna manera Facebook- se dirige hacia esa interconexión. Prácticamente todos los usuarios de Twitter tiene entre sus contactos a alguien en otro continente. Facebook se aboca más a compartir la intimidad ya consumada en un círculo acotado de amigos. Twitter es fluido desde que apunta al intercambio telegráfico de información y links y no se basa en las amistades ni en la vida privada, sino en compartir el descubrimiento constante de cosas en común, que interesan a otras personas conocidas o desconcidas. Su buscador por temas es clave; de donde se desprende que para aprender a utilizar ciertas herramientas sociales hay que confiar en su potencia y dedicarles tiempo.
Googleearth es revolucionario en la medida en que le permite a cualquier persona con acceso a Internet relevar cualquier punto del planeta Tierra en segundos, ofreciendo inclusive fotos, etiquetas y links. Lo mismo sucede con los mapas que muestran los niveles de actividad de la Web a nivel mundial, en tiempo real, o aquellos mapamundi que muestran las regiones que están siendo iluminadas por el sol. Se trata de herramientas que posibilitan distintos grados de conciencia acerca de cómo son y qué está sucediendo en otros rincones del mundo.
El desarrollo de un traductor de idiomas preciso y gratuito es una materia pendiente. Actualmente la UE posee un proyecto, pero los fondos destinados son ridículos. Así y todo, es razonable esperar su aparición dentro de una década o menos. A nivel metafórico supondría para la humanidad la posibilidad de construir finalmente su Torre de Babel. A nivel práctico es una condición de posibilidad para aquel sistema en el que cada elemento ve, desea y sufre las mismas cosas que todos los demás, simultáneamente.
En un grado básico, Internet habrá de garantizar la posibilidad de que los seres humanos se comuniquen de manera sencilla -gratuita- más allá de distancias espaciales. Google talk, por ejemplo. Pero no se trata de hablar sólo con conocidos. Chatroullete es una red social nueva sobre la que empiezan a crearse expectativas. Su función es conectar usuarios de cualquier parte del mundo al azar, vía web-cam y texto. Por ahora de a dos, pero es fácil imaginar miles de variantes. La curiosidad por el/la desconocido/a parece ser la razón del creciente éxito de esta red.
Entonces, Internet se presenta como la mejor herramienta para realizar la planetización, pero ¿es la Noósfera? En un sentido contrario al que señalamos recién, la noción de espacio se anula en la virtualidad de Internet. La Red no sólo no es un plano ni una esfera, sino que no puede pensarse en ninguna forma geométrica. No se trata de un juicio demoledor. También, puede interpretarse que como los satélites que proveen la señal de Internet están distribuídos alrededor de la superficie terrestre, entonces la Web 2.0 es esférica.
Es posible también concentrarse en la dinámica entre el mundo real y el virtual; en verificar cómo las interconexiones soportadas por la Red tienen necesariamente un correlato en el mundo real y por tanto en la Noósfera, siendo la Noósfera una entidad distinta de Internet. Pero lo cierto es que en la medida en que los intercambios de los individuos comiencen a darse con exclusividad a través de la Red, no tendrá sentido distinguir ambas entidades. En ese hipotético futuro, si se cayera la Red, el espesor de la Noósfera disminuiría abruptamente, revelando una interdependencia total.
Punto Omega
El punto Omega es el centro hacia el que se dirigen las energías radiales – responsables del crecimiento de la conciencias-, el punto donde convergen las lineas trazadas por la evolución. Describe cuatro atributos para Omega: autonomía, actualidad, irreversibilidad y trascendencia. Fuera del tiempo y del espacio, aquí tenemos a Dios.
Síntomas de mal funcionamiento
“El millón de hombres” es un concepto intersante que surge de la mecanización en lugar del esperado remontar de las conciencias. El millón de hombres uniformados en campos de instrucción militar, el millón de hombres repitiendo tareas estandarizadas en las fábricas. Chardin pensaba en el Comunismo y el Nacionalsocialismo.
A este fenómeno, lo interpretaba como generación de materia, es decir, como una desviación del proyecto original -generar conciencia-. Para Chardin, los individuos debían individualizarse a partir de la interrelación. No aislarse o uniformarse, sino compartir.
El desafío de no destruir el planeta
Chardin transmite a lo largo de la obra la altísima estima que tiene por el ser humano. Entonces, el agotamiento de los recursos parece ridículo: no quedan dudas de que el hombre descubrirá una fuente de energía que reemplaze al petróleo y que, quizás, incluso sea renovable. Frente a la necesidad -este es un punto que destaca Chardin, la fuerza movilizante de la necesidad- el hombre sale adelante. En este sentido, resulta interesante pensar que actualmente existe una necesidad económica en que no surga esa tal fuente alternativa.(1) Así, sin ninguna seguridad racional, pero con fe en el progreso, uno puede abandonar este punto y concentrarse en uno más preocupante: la contaminación.
Qué pasará con el calentamiento global, la contaminación del agua, la acumulación de basura. El calentamiento global implica que suba el nivel del mar, que ciudades y países queden debajo del agua; que se desequilibre el ecosistema y mueran especies, disminuya la superficie cultivable de la tierra. Es dificil predecir que continuará aumentando el número de seres humanos y esto no es un tema menor: el incremento del número de individuos es fundamental para la planetización humana.
(1) La aparición de una fuente de energía no contaminante, gratuita y renovable desencadenaría una crisis política a nivel mundial. (Esto representa una evidencia más de que se avanza hacia una unión planetaria) ¿Cómo reconvertir un mundo que funciona a base de petroleo? Las industrias, la agricultura y los medios de transporte, todo debería adaptarse.
El desafío moral de dirigir la Evolución
La genética y las nanotecnologías pueden alterar el trabajo de trescientos millones de años de evolución. ¿Cuál será el criterio? Chips insertados directamente al organismo, selección de la herencia, acentuación de caracteres en determinado sentido.
Justamente en esta encruzijada, la visión del teólogo alcanza su paroxismo. Chardin encuentra que la naturaleza se hizo reflexiva en el hombre para que este pudiera decidir de acuerdo a su criterio cuál es el camino a seguir.
“Es cierto que hasta ahora hemos dejado crecer nuestra raza al azar y hemos reflexionado de manera insuficiente sobre el problema de saber por medio de qué procedimientos terapéuticos y morales es necesario, si las suprimimos, reemplazar las fuerzas brutales de la selección natural. Es indispensable que en el curso de los siglos venideros se descrubra y se desarrolle, a la medida de nuestras personas, una forma de eugeniusmo noblemente humana”.
Ciencia, Religión y economía
“Producto de la reflexión sobre si misma y de las energías liberadas por los procesos de automatización, la humanidad encontrará en la Ciencia una forma elemental de acción y no una actividad accesoria”. El autor imagina una Tierra donde se dará la vida para saber y para ser, más que para poseer. Donde el hombre de la calle competirá con los investigadores subvencionados. Y en donde la tendencia será la de “profundizarlo todo, de ensayarlo todo y de continuarlo todo”.
Define que el objeto principal de esta ciencia será el ser humano.
Por otro lado, “si existe para la humanidad un porvenir, este porvenir no puede ser imaginado más que en la dirección de una conciliación armónica de lo Libre con lo Planeado y lo Totalizado. Distribución de los recursos del globo. Regulación de la salida hacia los espacios libres. Utilización óptima de las potencialidades liberadas por la Máquina. Fisiología de las naciones y de las razas. Geo-economía, geo-política, geo-demografía. La organización de la Investigación ampliándose hacia una organización racionalizada de la Tierra“.
Comentario
El planteo de Teilhard de Chardin es de la segunda guerra mundial y nos resulta interesante en tanto la humanidad vuelve a estar amenazada por el calentamiento global. Quiero decir: hay preocupaciones más graves que las desigualdades sociales. Sólo de esa manera se entiende que el ensayo sea una teodicea en todo cuanto respecta a la exclusión y explotación del otro, a las hambrunas. El autor llega incluso a hacer una apología de la conquista de América, al argumentar que el eje de la antropogénesis pasa por la civilización occidental.
Extendidos sobre las cumbres de las montañas en América Central, los mayas tenían sobre sus cabezas el cielo todo el tiempo. Nada había que llamara más su atención. Obsesionados con el firmamento que surgía con cada puesta del Sol, se conectaron con el Universo y la evolución. Registraron el movimiento de los planetas y las estrellas, descubrieron la relación entre la energía y el tiempo sin necesidad de idear la teoría de la relatividad.
A pesar de la percepción de esas dimensiones, probablemente no padecieron el “mal del Espacio-Tiempo”. Cada día estaba asociado a determinado flujo energía y ellos se adaptaban convenientemente. La relación que tenían con la naturaleza no era de depredación, sino de comunión. Los españoles que los masacraron estaban menos evolucionados y sin embargo prevalecieron. El genocidio no puede justificarse, y sin embargo para el autor encuentra su sentido en la “planetización humana” y en el mecanismo de indiferencia que utiliza la vida para avanzar.
La evolución social sacó su potencia de la explotación del hombre por el hombre. No hubo momento de la historia en el que no fuera así: hasta los griegos tuvieron sus esclavos (no fue un detalle, fue la condición del ocio). La automatización de los procesos industriales pone en crisis los esquemas, pero no significa distribución justa, sino todo lo contrario: las mercancías en manos de unos pocos hombres.
La primera reacción es preguntarse por qué habría de ser diferente en el futuro; pero se trata sólo de una primera reacción. Aún desde el sentido común, se acordará que cualquier noción de evolución implica el fin del materialismo y la depredación del planeta.
Karl Marx también teorizó acerca del futuro, pero en términos económicos y con una sensibilidad social contemporánea y lúcida. Sin embargo, no son comparables porque manejan diferentes perspectivas. El fenómeno humano resulta interesante justamente por hablar del futuro desde una perspectiva evolutiva que no está subordinada a fenómenos económicos, o en todo caso, en la que los fenómenos económicos son de naturaleza orgánica.
En este sentido, que lo cultural es orgánico es una de las principales hipótesis del ensayo. Es interesante destacar que aún si el autor estuviera equivocado en ese punto y la evolución fuera a avanzar morfológicamente, aún asi, por analogía y simetría con el pasado, ese cambio tendría que conducir a una mayor interconexión de las conciencias.
Es fácil pensar en telepatía: el ser humano utiliza un porcentaje muy bajo de su cerebro. Pero, en todo caso, no tiene sentido escribir un ensayo sobre ello. El objetivo de Chardin, como lo declarara en el prólogo, es hacer ver que existe una salida, para que los hombres puedan seguirla. Curiosamente Internet se desarrolló más allá de cualquier reflexión teórica.
Sabemos que el hombre seguirá evolucionando, pero no sabemos cuánto tiempo pasará hasta que la diferencia sea notable. Respecto a esto, el ensayo es sugerente. A partir del relevamiento de las transformaciones del Neolítico, Chardin muestra cómo el proceso de planetización humana se aceleró a partir de la revolución francesa e industrial.
El fenómeno de Internet sugiere constantemente que estamos produciendo un cambio histórico. La valoración de ese cambio está por verse; durante años tendrán voz aquellos que aseguran que se trata de una involución y aquellos que sostenemos lo contrario.
Desde el punto evolutivo, muchas especies no reflexivas se extinguieron. En el caso del hombre, Chardin descuenta que no existe esa posibilidad. La justificación científica que ofrece parece no ser suficiente desde el momento en que Chardin sostiene que se trata de una cuestión de fe. Efectivamente, lo que hizo fue ofrecer “invitaciones racionales para un acto de fe”.
La relación entre Ciencia y Fe es el punto más oscuro de su ensayo. Para Teilhard de Chardin, Ciencia y Fe deberían ser una misma disciplina, pero lo cierto es que los límites entre Ciencia y Fe aún hoy son realmente problemáticos y objetos de reflexión filosófica.
La Ciencia contemporánea avanza en sus investigaciones e intenta explicar la conciencia a partir de fenómenos físico-químicos; aunque consiga hacerlo, no por ello comprenderá su origen o su finalidad. El ensayo de Chardin despierta pasiones y dudas, por igual.
Carl Jung: Reconciliación psicológica de las polaridades sexuales

Queremos compartir con nuestros lectores, un tema por demás interesante, extraído de la Literatura del Dr. Serge Raynaud de la Ferriere, que podría ser de gran ayuda para quienes están empeñados en realizar no solamente un estudio de las polaridades sexuales sino en un verdadero trabajo de trascendencia psicológica y espiritual basado en un proceso de religamiento de las potencialidades psíquicas del ser humano, de su individualización y no de individualismo como se aclarará más adelante.
Se trata del breve comentario que hiciera el Dr. Serge Raynaud de la Ferriere con respecto a las propuestas sobre polaridad sexual del ser humano realizadas por tres grandes Maestros de la Psicología: Sigmund Freud (1856-1939), Alfred Adler (1870-1937) y Carl Jung (1875-1961).
En su Obra Propósitos Psicológicos Tomo XXX, páginas 6 a 8, el Dr. Serge Raynaud de la Ferrière expresa:
"Esas polaridades existen pues en todas partes, desde Dios (No Manifestado y Manifestado) pasando por el universo (los planetas en si son pasivos y activos) hasta los hombres. Notemos por ejemplo una nota de Adler que muestra cuanto él comprende las bases biológicas sexuales.
Alfredo Adler (médico en Viena) se opone a la concepción de su maestro S. Freud, ya que si para ese último la idea central reside en la polaridad principio del placer, principio de la realidad, para Adler se trataba de la polaridad: inferioridad-superioridad. Hay por ejemplo dos puntos en los cuales el hombre se siente inferior a la mujer y sin seguridad: él no está jamás absolutamente cierto de su poder sexual ni de su paternidad. Esa constatación nos recuerda las antiguas sociedades matriarcales en las cuales el hombre no es más que un huésped tolerado, ya que indispensable como fecundador.
Jung no rechaza las teorías de Freud y de Adler, pero él las amplifica, las profundiza y trae concepciones nuevas; y Ania Teillard (en "Aporte de Freud y sus sucesores"), escribe: "El (el Prof. Jung) concebía la importancia de la sexualidad en la vida del hombre tanto como aquello de la voluntad de poder, pero el apoya sobre el papel esencial del espíritu. Hay hombres que viven una vida sexual normal con su esposa y sus hijos, tienen un triunfo social satisfactorio, pero están sin embargo atormentados por un vacío: su vida no tiene sentido, ellos no se han realizado."
Si Freud quiere curar la miseria sexual, Adler la miseria social, Jung ataca a la miseria psíquica y espiritual de la humanidad.
Para Freud y para Adler, la superioridad del hombre es un dato "a priori" que no ha sido jamás puesto en duda. Jung trata la mujer como profundamente diferente del hombre pero a igualdad. El descubre en el psiquismo femenino las mismas posibilidades de evolución, pero la vía que conduce la mujer a una realización de ella misma (o individualización) es otra que aquella del hombre.
Y es así que para apuntalar nuestras teorías expuestas ya desde hace tiempo en nuestros libros, tomaremos textualmente un pasaje de Ania Teillard:
"La indidualización que es lo contrario de un "individualismo" egoista comporta una reconciliación de las polaridades "masculina-femenina" así que de las polaridades "consciente-inconsciente". Para comprender esto, es preciso explicar un punto de vista central de la psicología Jungiena: aquel de "Anima-Animus".
Un ser humano no es solamente hombre o mujer, sino que lleva en él los dos sexos. Freud ha apoyado sobre ese hecho al punto de vista fisiológico subrayando sobre todo el lado negativo: el deseo irrealizable de la niñita de poseer un miembro viril y no solamente un rudimento de éste. Jung acentúa el lado psicológico de la cuestión. La mujer posee elementos masculinos, que condicionan en parte su psiquismo y su carácter, pero que son dados en un estado más inconsciente que sus componentes esencialmente femeninos. Su espíritu batallador, ver porfiador, su ambición, su lógica, a menudo deficiente, pueden evolucionar por una toma de consciencia y ser integrada en la totalidad de su psiquismo.
Esos elementos o ese complejo autónomo, son "Animus" que aparecen en los sueños bajo la forma de personajes masculinos, se transforman durante el curso de una tratamiento psíquico según el método de Jung. La mujer tiene delante de ella una tarea maravillosa de reconstrucción de la personalidad, que puede llegar a una armonía y a la posibilidad de un resplandor social o de una creación.
Pero punto nuevo e importante, es que el hombre se encuentra él también delante de una tarea del mismo orden, en sentido inverso: la toma de conciencia de su feminidad inconsciente, su "Anima", es decir su emotividad, su intuición, su lado no-racional, a menudo desaprobado y escondido por él y la integración de ese aspecto de si mismo, para llegar a su plenitud.
La masculinidad sin feminidad que la completa y la dulcifica no producirá más que un bruto; la feminidad, sin elementos pertenecientes al dominio del logos, intelecto y voluntad, no sería más que una parcela pasiva de la naturaleza, incapaz de otra actividad que la realización de sus funciones biológicas.
Los dos sexos tiene su deber de orden social y creador en el mundo, pero les incumbre otra tarea interior: su realización individual. Se trata no solamente de una unión entre los sexos, fuente de dicha, sino de la unión interior de las polaridades fundamentales en el hombre."
He ahí pues (señala el Dr. de Serge Raynaud de la Ferriere) un escrito serio y no hay más que rever los textos de Jung y muchos otros libros que tratan de la materia para darse cuenta que la cuestión sexual es no solamente una cosa muy seria pero que 1tendría todo a ganar siendo propagada en un orden de espíritu psicológico para lo mejor de sus aplicaciones sociales y culturales."
Por nuestra parte, diremos solamente que las propuestas de Jung, así como las reflexiones de Ania Teillard y las puntualizaciones realizadas por el Dr. Serge Raynaud de la Ferriere, abren enormes posibilidades de aplicación para el desarrollo integral del ser humano, en el sentido en que hemos señalado siempre, es decir, la realización del hombre total.
Si admitimos la idea de que no somos seres completos, que poseemos solamente una parte de la unidad del ser, una polaridad, sea masculina o femenina, entonces debemos comprender con facilidad esa búsqueda incesante del ser humano, a lo largo de su vida y de la historia como especie, por completar su naturaleza, sea en el plano físico, social o espiritual.
Si además de ello, comprendemos que esa doble polaridad, masculino-femenina, o femenino-masculina, se encuentra presente en cada uno, no solamente en su naturaleza física, sino y sobre todo en su naturaleza psíquica, entonces se abren mayores posibilidades de realización individual (unión de dos polaridades en un solo ser).
Sin embargo, como bien señala el Dr. de la Ferriere, dicho proceso de individuación no puede limitarse al plano físico y mucho menos a una dialéctica de roles sociales más o menos convencionales, porque de ser así, el solo hecho de encontrar una pareja y de establecer cierta dinámica de interrelaciones de género habrían resuelto el anhelo profundo de la unidad del ser.
Recordemos que tenemos millones de años como especie y muchos miles de años como sociedades y civilizaciones, y si bien hemos reconocido a la familia como célula básica de la sociedad, no es menos cierto que aún no hemos alcanzado el verdadero sentido ni la plenitud de realización a la que aspira nuestra naturaleza psicológica y espiritual.
En consecuencia, el proceso de individuación en su expresión más elevada es una experiencia psicológica y espiritual. Una experiencia que permite el desarrollo de potencialidades, el control de capacidades y aptitudes dialécticas y complementarias, el dominio y manejo de cualidades activas y pasivas, la expresión de las potencialidades de razón e intuición, de objetividad y subjetividad, de recepción y emisión, del uso de fuerzas eléctricas y magnéticas, etc. En una palabra, un proceso alquímico que trascienda estados psicológicos, regulando excesos y superando inhibiciones (masculino-femeninas) que limitan la expresión plena de la naturaleza psíquica y espiritual del ser humano.
Sería absurdo establecer superioridades o inferioridades de polaridad sexual en cualquier plano que fuere. Para Jung, el hombre y la mujer tienen las mismas posibilidades de desarrollo pero como él mismo lo señala, el proceso de transformación psicológica en ambos no recorre la misma vía.
En el plano psicológico, podríamos decir de manera muy genérica, que la mujer debe descubrir y expresar sus potencialidades activas y emisoras y el hombre sus potencialidades pasivas y receptoras. Ambas potencialidades son grandemente enriquecedoras si se las realiza desde una perspectiva espiritual.
Estamos actualmente al inicio de una nueva era precesional positiva, cuyos efluvios permitirán precisamente la búsqueda y activación de tales potencialidades con la consecuencia natural del surgimiento de seres más equilibrados y trascendentes. El Dr. Serge Raynaud de la Ferriere señala que "el acontecimiento más importante de la nueva era será el descubrimiento del hombre trascendental", entendiéndose por hombre la especie humana que incluye a ambos géneros.
Si observamos el panorama mundial y los profundos cambios sociales que se vienen operando como producto de este nuevo influjo cósmico, podemos notar el resurgimiento de la mujer en el dominio del logos universal y la cada vez mayor atracción que tiene el hombre por la exploración de las enormes potencialidades que guardan la intuición y la imaginación creadora, asignada tradicionalmente a la naturaleza femenina.
En el Propósito Psicológico Volumen I, pág. 36-37, el Dr. de la Ferriere agrega:
"Toda cultura humana es masculina, desde la griega y la judeo cristiana hasta las esferas del Islam y de la India; sin embargo, la parte de la mujer es invisible y ampliamente inconsciente, lo cual no quiere decir que es inexistente, pues se tendría que despreciar sobre todo su significación y su propio plano. El hombre halla su verdadero YO en la consciencia y se siente casi siempre extraño en lo inconsciente; no obstante, lo inconsciente debe también experimentarlo inevitablemente. Es lastima que muchas aplicaciones falsas hayan sido intentadas con base en grandes equivocaciones. El Androginado no es una experiencia a realizar en el plano material como algunos lo han podido predicar."
Asistimos pues a una era de grandes descubrimientos y realizaciones de capacidades suprahumanas y al establecimiento de una sociedad más equilibrada, más plena y más sabia, pese a los acontecimientos políticos y sociales que por momentos parecieran opacar este nuevo amanecer en el devenir del HOMBRE TOTAL, del HOMBRE QABAL, hacia los cielos sin fin.
Documental sobre Jung, con sus propias palabras

Qué diferente sería el mundo si en lugar de las enseñanzas del psicópata Freud, la izquierda marxista hubiera adoptado el pensamiento de Carl Gustav Jung: la diferencia que va entre la degradación humana a sus instintos más básicos propuesta por el perverso austríaco, a la exaltación de sus poderes dormidos, que es la base de las tesis del suizo.
Que vivimos en un mundo marcado por la censura es buena prueba que, aún hoy, ¡no se enseña a Jung en las escuelas de psicología! (me lo contó una amiga psicóloga el otro día) y en las televisiones no se dignan a poner un documental sobre una de las tres grandes eminencias del siglo XX, junto a Jiddu Krishnamurti y Nicola Tesla. Esa es la “democracia” en la que vivimos.
Un auténtico documento, el vídeo que os propongo, porque veremos al maestro hablar en unas antiguas entrevistas de los años 50 y 60.
PD: Precisamente esta noche he tenido un sueño que me ha hecho reconsiderar mi primera impresión de que el avión ruso estrellado en Egipto ha sido derribado por Israel (es decir, al acordarme del sueño, he decidido esperar). Así pues, esperaré unas horas hasta que aparezca alguna señal que conduzca a esa culpabilidad.